Continuamos con los momentos más icónicos del My First Fashion Show y otra de las pasadas que dio que hablar fue la Ico Batista.

Es un diseñador uruguayo, oriundo del departamento de Rocha creador de una marca que, en casi tres años de trayectoria, logró construir una identidad propia en la que basó la elegancia, la fuerza y la libertad.
A través de distintas colecciones, Ico desarrolló un estilo marcado, artesanal, emocional y escénico.

Para eso, presentó en diferentes bloques sus diseños que iban desde lo más urbano hasta vestidos de alta costura con una elegancia sencilla y muy uruguaya.
En la apertura de pasada, observamos la colección deportiva, casual en algodón, en la que predominaron los tonos blancos, marrones, verde lima y rojos.


Esta línea va de la mano con las tendencias 2026 y el tipo de consumidor de este año que busca conjuntos sencillos, cómodos, que permitan hacer los quehaceres del día, combinarlo con trenchs, buenos zapatos y una cartera para la oficina o estar listo para el gimnasio.


Para los bloques que le siguieron, Raíces, Vestigios y Altitud, los tonos elegidos fueron la gama de los tierra, beige, blanco, negro, rosa y nuevamente el verde lima en piezas protagonistas.



También se destacaron los looks masculinos con una impronta urbana, combinada con lo gauchesco y una vuelta de rosca que eleva al hombre tradicional, en la que vimos camisas con volados y transparencias más jugadas.



Las piezas asimétricas y la sobreposición de prendas y texturas, fueron otro destacado en la pasarela con el sello de Ico que también está alineado a las tendencias 2026 que se vieron en Europa.




Mostró looks enteros que se pueden utilizar tanto en conjunto, así como por separado, con una simpleza en los atuendos súper combinables para cualquier evento u horario del día.
Lo que vimos en la pasada de Ico creo que se puede catalogar como la elegancia vestida de simpleza.
Sus creaciones buscan transmitir actitud y sensibilidad, en la que prioriza la comodidad sin perder sofisticación.

El broche de oro fue con el bloque final de novias, cuellos altos, asimetrías y bordados que cautivaron al público.



